En su año debut, el Santo mendocino finalizó su primera temporada en la élite del básquet femenino nacional, donde volvió a poner a la provincia en el radar con un nivel alto de juego y una buena fase regular.
San José cerró su 2025 en la Liga Femenina, tras quedar eliminado en el Cuadrangular Clasificatorio donde se enfrentó a Chañares, Quimsa y Náutico. El elenco dirigido por Cristian Santander, realizó un digno papel durante su estreno absoluto en la máxima categoría del básquet femenino. Ahora, solo piensa en su proyecto, en el futuro y se alista para el próximo año.
A mitad del 2025, antes de iniciar la competencia, el club atravesó un desafío extra: la reestructuración completa de San José y la remodelación del estadio Mario Díaz. Obras, ajustes logísticos y una planificación deportiva rearmada sobre la marcha marcaron esos meses clave. Pese a ello, el plantel sostuvo el compromiso y logró llegar en condiciones óptimas al inicio del torneo, consolidando aún más el mérito de lo conseguido en esta primera incursión en la élite nacional.
En la fase regular, San José firmó una espléndida actuación para ser el equipo rookie de la conferencia. Durante las 16 jornadas, les ganó a todos, a excepción de Instituto de Córdoba. Allí obtuvo once triunfos y solo cinco caídas, con una racha de seis partidos consecutivos sin conocer la derrota para cerrar la primera etapa. Con estos números, al Santo le alcanzó para treparse a la tercera posición de la tabla, algo histórico.
En el Cuadrangular Clasificatorio, el equipo mendocino no logró hacer pie. En su primera presentación, cayó ante Quimsa, lo que lo obligó a cruzarse con el local en el segundo partido. Frente a Chañares fue el mismo resultado, lo que lo dejó sin posibilidades de seguir avanzando. En el partido restante frente a Náutico, ocurrió lo mismo y el Santo no pudo ganar en la postemporada.
Más allá del resultado, San José se marcha con la frente en alto. El paso por el Cuadrangular dejó aprendizajes valiosos y expuso la necesidad de seguir creciendo en una competencia cada vez más exigente. El equipo demostró identidad, competitividad y un proyecto deportivo que promete consolidarse con el correr de las temporadas. Con una base joven y mendocina (un objetivo que se planteó desde el inicio del proyecto), jugadoras experimentadas y un cuerpo técnico con visión, el Santo ya piensa en volver más fuerte para su segunda participación en la Liga Femenina.
Informe: Prensa Unión Deportiva San José
